Regalos originales y útiles

 Ayer compartí experiencias con un montón de gente interesante en el Eats & Twitts de Valencia. Entre ellas me llamo especialmente la atención @twittengo una original tienda de regalos que trata de diferenciarse del resto ofreciendo regalos originales útiles, se trata de Tengo Luego Existo. Muchas son las tiendas de regalos que ofrecen regalos originales, sin embargo todos hemos "sufrido" esos superregalos que no nos llevan a ningún lado y finalmente terminan acumulando polvo.

Así pues, os recomiendo que si teneis que hacer un regalo a alguien u os lo quereis hacer a vosotros mismos, visiteis www.tengoluegoexisto.com

El valor de las ideas

Ayer escuche una vez más que “las ideas no valen nada”, una frase que no me gusta lo más mínimo. Así que me he permitido hacer un símil con una semilla, para dar una idea más aproximada, de lo que es y lo que debemos tomar como valor de una idea. 

Para mi, una idea es como una semilla, es el germen que alimenta lo que puede llegar a crecer.

Las semillas, como las ideas, guardadas en un cajón no valen para nada, puesto que nunca darán sus frutos. Y para que una planta crezca y de sus frutos se le deben dar unos cuidados y unas atenciones que no todo el mundo puede darle, no este preparado para hacerlo o puede que ni tan siquiera sepa que se le deben dar. 

Hay gente que ha cultivado otras semillas con buenos resultados, y siempre es bueno escucharles. Para plantar una semilla, se debe buscar la estación más adecuada (En el caso de las ideas pueden ser años), puesto que no todas son las propicias. También hay que ser conscientes de que no todas las semillas valen, puesto que puede que haya poca gente que esté dispuesta a pagar lo que cuesta producirlas. A la hora de cultivar una semilla, también tenemos que considerar que no todas las especies de semillas son iguales, y los cuidados y atenciones que han servido para una especie, puede que no lo sean para otro.

El crecimiento de un árbol, y la calidad de sus frutos dependen totalmente de los cuidados que se le den y dos semillas idénticas, trabajados por personas diferentes darán frutos muy diferentes.

La semilla es el “origen” de la vida, es el motor que alimenta la ilusión de quien ve en ella al maravilloso árbol que puede llegar a ser. Sin embargo, hay que plantar esa semilla, cuidarla y verla crecer, esperar a que nos de frutos. Una vez la planta ha dado sus frutos nos deberemos enfrentar a nuevos retos, tenemos que ir a los clientes y ofrecersela de una forma atractiva para que nos compren esos frutos a un precio que nos resulte rentable y que el cliente este dispuesto a pagar, tenemos que procurar nuevas cosechas y seguir cuidando esa planta, probablemente con cuidados muy diferentes a los que la hicieron crecer.

Puede que incluso despues de haber recogido los primeros frutos nuestra planta muera por no haberle dado los cuidados adecuados. Puede que nos vaya estupendamente durante unos años, y por las circunstancias del exterior, como puedan ser heladas, granizo, poca o mucha lluvia (En el caso de las empresas los factores pueden ser tan diversos como crisis, estacionalidad, cambios de legislación…). También puede que la moda de comer ese fruto pase y el consumidor vayan hacia otro tipo de frutos, inclusive antes de que hayas podido recoger los tuyos. Puede que otro produzca los mismos frutos y pueda venderlos de forma más económica, o puede que sepa venderlos de forma más atractiva que tu. Son muchos los factores que pueden dar al traste un magnífico trabajo.

Es un camino largo y duro en el que el trabajo no se ve, no se valora. El mercado sólo va a valorar tus frutos, para entonces la semilla, la idea quedará muy lejos.

Tu semilla, tu idea, puede ser muy valiosa, pero sin los cuidados adecuados, sin el tiempo y los recursos adecuados, no llegarán a ningún lado, y mucho menos si sólo están dentro de tu cabeza. En cualquier caso, la semilla, LA IDEA, TU IDEA es el ingrediente básico para la vida de tu proyecto.